En 2026, la tecnología define quién crece. En Expertos T.I. desarrollamos software a la medida y consultoría con enfoque en resultados.
👉 https://expertosti.net/
Elegir una empresa de desarrollo no es “contratar gente que programe”. Es elegir un socio que va a tocar procesos críticos de tu negocio: datos, operación, ventas, reputación y, en muchos casos, cumplimiento legal. Un error típico es decidir solo por precio o por “qué bonito se ve el portafolio”. Lo correcto es evaluar evidencias, proceso y capacidad real de entrega.
A continuación tienes una guía práctica (y muy aterrizada) para elegir bien, con criterios actuales como seguridad, métricas de entrega y riesgos de cadena de suministro.
1) Empieza por lo que tú debes tener claro (antes de pedir cotizaciones)
Si llegas con un “quiero una app tipo Uber/Netflix/Amazon”, te van a cotizar humo o te van a sobre-vender.
Define, aunque sea en una hoja:
- Objetivo de negocio: ¿qué problema resuelve y cómo se medirá el éxito?
- MVP (mínimo viable): qué incluye “sí o sí” en la primera versión.
- Usuarios y roles: quién usa qué (cliente, admin, operador, etc.).
- Flujos críticos: registro, compra, reservas, pagos, reportes, etc.
- Restricciones: fechas, presupuesto rango, integraciones, plataformas.
- Datos sensibles: ¿habrá datos personales, pagos, ubicación, salud, etc.?
Mientras más claro esté esto, más fácil será comparar proveedores “manzana con manzana”.
2) Señal #1 de un buen proveedor: hace preguntas incómodas
Una empresa seria no te “cotiza en 10 minutos” sin entender:
- alcance real,
- riesgos,
- dependencias,
- métricas,
- y criterios de aceptación.
Si solo te dicen “sí, todo se puede” sin profundizar, mala señal.
3) Evalúa su capacidad de entrega, no solo su portafolio
El portafolio puede ser real… y aún así no decirte nada sobre cómo trabajan.
Pide evidencia concreta:
- Casos de éxito (1–3) con contexto: tamaño del equipo, duración, qué entregaron, retos, y resultados.
- Referencias (aunque sea 1 llamada o correo con un cliente).
- Quién hará tu proyecto: no solo “la empresa”, sino el equipo asignado y roles.
Un buen proveedor te puede explicar: qué hicieron, cómo lo hicieron, y qué aprendieron.
4) El proceso importa: así evitas retrasos eternos
Busca que trabajen con un proceso entendible y medible:
- Discovery / levantamiento: convierten tu idea en alcance, flujos y backlog.
- Entregas iterativas (sprints): avances frecuentes, demostrables.
- Definición de “Done”: qué significa “entregado” (incluye pruebas, revisión, deploy).
- Comunicación: cadencia (semanal), canal (Slack/Teams), responsables.
Tip: si no existe una dinámica clara de seguimiento, el proyecto se vuelve “opiniones” y no ejecución.
5) Calidad de ingeniería: pide señales que se puedan comprobar
No necesitas ser técnico para validar calidad. Pide esto:
A) Cómo aseguran calidad
- revisiones de código (code review),
- pruebas (unitarias/integración),
- QA funcional,
- ambiente de staging,
- pipeline de CI/CD.
B) Cómo miden la entrega
Las empresas maduras suelen usar métricas tipo DORA (frecuencia de despliegue, lead time, tasa de fallas, tiempo de recuperación), porque ayudan a medir velocidad y estabilidad.
C) Un ejemplo real
Pide ver (aunque sea anonimizado):
- un fragmento de estándar de código,
- ejemplo de historia de usuario con criterios de aceptación,
- ejemplo de reporte de pruebas o checklist de release.
6) Seguridad ya no es opcional (y aquí es donde muchos fallan)
Hoy el riesgo no es solo “que hackeen tu app”. También es el riesgo de dependencias, librerías y cadena de suministro.
Checklist de seguridad moderna que conviene pedir
- Que sigan prácticas de desarrollo seguro (referencias OWASP, pruebas, hardening).
- Que tengan control de dependencias y vulnerabilidades (SCA).
- SBOM (Software Bill of Materials): inventario de componentes/librerías para gestionar riesgo. CISA publicó guía actualizada de elementos mínimos de SBOM (2025).
- Controles de integridad de builds (enfoques tipo SLSA para fortalecer la cadena de suministro).
Certificaciones: cómo interpretarlas sin caer en “marketing”
- ISO/IEC 27001: estándar reconocido para un sistema de gestión de seguridad de la información (ISMS).
- SOC 2: reporte sobre controles relacionados con seguridad/ disponibilidad/ confidencialidad, etc.
No siempre necesitas que tengan certificaciones (depende del tamaño y tu industria), pero sí necesitas evidencia de prácticas.
7) Privacidad y cumplimiento: importante si manejas datos personales (México)
Si tu sistema va a manejar datos personales (nombres, teléfonos, correos, ubicación, etc.), tu proveedor debe ayudarte a implementar controles y buenas prácticas (mínimo: accesos, roles, trazabilidad, avisos y medidas). En México existe marco legal específico para la protección de datos personales.
(Nota práctica: esto no sustituye asesoría legal, pero sí es un filtro para saber si el proveedor entiende el tema.)
8) El contrato define si te vas a “atorar” con el proveedor
Muchos proyectos fallan por contrato flojo. Asegura al menos:
- Propiedad del código e IP: que el repositorio y el código sean tuyos.
- Acceso al repositorio desde el día 1 (GitHub/GitLab).
- Entregables y criterios de aceptación (no solo “avance”).
- Manejo de cambios: cómo se cotizan cambios, qué es “fuera de alcance”.
- Garantía/soporte post-lanzamiento: periodo, tiempos de respuesta, costos.
- Plan de salida (exit plan): cómo te entregan documentación, acceso y despliegues si cambias de proveedor.
9) Modelos de trabajo: elige el adecuado (y evita sorpresas)
- Precio fijo: útil si el alcance está muy cerrado. Riesgo: te “recortan” calidad para cumplir.
- Time & Materials (por hora/mes): más flexible para iterar. Requiere buena gestión y visibilidad.
- Equipo dedicado: ideal si tu producto evoluciona constante (roadmap).
Si tu idea aún está madurando, normalmente T&M + entregas por sprint funciona mejor que “precio fijo” desde cero.
10) Red flags: señales claras para no equivocarte
Evita proveedores que:
- prometen fechas imposibles sin analizar,
- no incluyen QA ni pruebas (“eso lo vemos después”),
- no te dan acceso al repositorio,
- no documentan nada,
- evitan hablar de seguridad,
- te venden “IA / blockchain / microservicios” sin justificarlo,
- no pueden explicar su proceso de trabajo con claridad.
11) Proceso recomendado para elegir en 7 pasos (rápido y efectivo)
- Define tu MVP y objetivos (1–2 páginas).
- Pide propuesta a 3–5 proveedores.
- Haz una llamada técnica/operativa de 45 min (que te hagan preguntas).
- Solicita evidencia: casos, equipo, proceso, calidad, seguridad.
- Pide un “mini-plan” de 2–4 semanas (discovery + primer sprint).
- Evalúa con una matriz simple (abajo).
- Inicia con una fase corta pagada (discovery) antes de comprometer todo.
12) Matriz rápida de evaluación (para decidir con cabeza fría)
Califica 1–5 cada rubro:
- Entendimiento del negocio y del MVP
- Claridad del proceso y comunicación
- Calidad (pruebas, CI/CD, code review)
- Seguridad (OWASP, dependencias, SBOM, controles)
- Experiencia relevante (casos parecidos)
- Transparencia (equipo real, costos, riesgos)
- Contrato y propiedad del código
- Soporte y continuidad
Gana quien tenga mejor puntaje total y te reduzca riesgos, no quien “se vea más barato”.
Cierre
Elegir una empresa de desarrollo sin equivocarte se trata de cambiar el enfoque: de promesas a evidencia. Si validas proceso, calidad, seguridad, propiedad del código y forma de trabajo, es mucho más difícil terminar con un sistema caro, frágil o imposible de mantener.
Si quieres, te puedo ayudar a convertir tu idea en un documento MVP (1–2 páginas) y una lista de preguntas para entrevistar proveedores y compararlos en una tabla.
Convierte tu idea en un sistema real, seguro y escalable con un equipo experto.
👉 Expertos T.I.: https://expertosti.net/



